En el inicio de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el intendente defendió su modelo de gestión, anunció la creación de una Policía Municipal y planteó la intención de reactivar el aeropuerto de El Palomar, cerrado durante su propia gestión, por decisión del Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
El intendente de Morón, Lucas Ghi, encabezó la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante con un discurso de casi hora y media en el que repasó su gestión, presentó anuncios y buscó marcar diferencias con otras fuerzas políticas, incluyendo el Gobierno nacional.
En un tramo de su intervención, Ghi defendió su modelo de Estado activo, afirmando que no cree en “la mano invisible” sino en una “mano bien visible del Estado”, en un contexto donde gran parte de la ciudadanía cuestiona un abultado aparato estatal que no se traduce en prestaciones. También llamó al diálogo y al consenso entre los bloques legislativos del distrito, curiosamente mientras la ruptura del peronismo local y la puja interna se profundizan de cara a las elecciones internas del PJ.
Anuncios y contradicciones: Seguridad y Obras
Aunque el intendente afirmó que “no nos convoca la demagogia punitiva de que meter bala viene a resolver todos los problemas”, su discurso incluyó entre sus medidas centrales la creación de la Policía Municipal, con agentes armados, y anticipó un aumento del 30 % en el presupuesto del área de seguridad. Repasó la recuperación de patrulleros, la instalación de alarmas vecinales y nuevas cámaras, y ponderó la continuidad de postas policiales implementadas durante la gestión del exintendente Ramiro Tagliaferro.
En obras, mencionó la intervención en la estación Morón del ferrocarril Sarmiento, que requirió ponerlo en agenda Nacional, como así también la finalización de viviendas del plan PROCREAR en El Palomar. Sin embargo, la ejecución de estas unidades avanzó de manera muy limitada y cuestionable durante los últimos años de su gestión, mostrando demoras significativas en un proyecto que debía estar terminado hace tiempo.
También destacó la intención de reabrir el aeropuerto de El Palomar, aunque cabe recordar que fue justamente cerrado durante su propia gestión, y por decisión de su espacio político comandado en aquel entonces por el Gobierno de Alberto Fernandez y Cristina Kirchner.
Otra mención fue la del desarrollo del Showcenter en Haedo, curiosamente como un logro propio, cuando se trata de un emprendimiento privado que no compete al Municipio, y que apenas estaría vislumbrando su construcción.
Fractura interna del peronismo y apoyo de Aguilera: expuestos
Tras el discurso de apertura de Lucas Ghi, se realizó un cuarto intermedio en la sesión ordinaria del Concejo Deliberante, momento en el que quedaron evidentes las tensiones internas del peronismo local, pese a las palabras del intendente sobre no confrontar.
Desde las bancadas vinculadas al sabatellismo, la concejal Florencia De Luca pidió la palabra para reclamar la falta de acuerdo en la integración y distribución de las comisiones internas del Concejo Deliberante, cuestionando que la repartición favoreciera a los seguidores de Ghi y relegara a su sector. La moción fue presentada por los concejales Florencia De Luca, Sol Steinberg, Diego Spina y su hermano Mariano Spina. Finalmente fue rechazada tras la votación correspondiente.
Lo llamativo fue que solo contó con el acompañamiento de los mencionados sabatelistas y Ariel Aguilera, un concejal que había ingresado al Concejo Deliberante gracias a La Libertad Avanza y que en los últimos tiempos se ha mostrado muy cercano al sabatellismo. El edil no solo apoyo en el recinto, sino que abogo directamente sosteniendo: “Después de escuchar las pavadas que dijo el intendente, me parece muy bueno lo que pide la concejal (De Luca)”. “Esto no lo puede hacer el intendente. Si no le gusta lo que es el sabatelismo, se la tiene que bancar.” “Yo no estoy dispuesto a aprobar esta payasada. Esto es un armado estratégico que desintegra el sabatelismo”. A pesar de sus criticas y su fuerte defensa al sabatelismo, no logró triunfar en la votación.
Este episodio dejó en evidencia tanto el quiebre interno del peronismo local como la vinculación del concejal Aguilera con el sabatellismo, en una pulseada que, en esta oportunidad, fue favorable al sector que responde a Lucas Ghi.
La sesión también sirve como anticipo de lo que se viene en el peronismo local de cara a las elecciones internas del Partido Justicialista, que se celebrarán el próximo 15 de marzo. La competencia entre la lista que responde a Lucas Ghi y la encabezada por los referentes del sabatellismo promete ser un nuevo escenario de confrontación, donde cada maniobra, apoyo y rechazo en el Concejo podría vincularse en los resultados de las urnas.