Tras la reciente ruptura del Bloque peronista en el Concejo Deliberante de Morón, que dejo divididos a los alineados con el intendente Lucas Ghi de los sabbatellistas, ahora también el massismo decidió diferenciarse en el Concejo Deliberante. De esta manera, el oficialismo queda DIVIDIDO EN TRES sectores y pierde la mayoría en el recinto.
La crisis interna del peronismo en Morón sumó un nuevo capítulo y terminó de confirmar el escenario de fragmentación que ya se anticipaba. Luego de la ruptura del bloque oficialista, el Frente Renovador resolvió conformar su propia bancada en el Concejo Deliberante, consolidando así la división del oficialismo en tres sectores.
El nuevo bloque está integrado por la presidenta del cuerpo, Sibila Botti, y la concejal Lorena Acevedo, quienes hasta ahora formaban parte del esquema unificado de Fuerza Patria. La decisión responde, según explicaron desde ese espacio, a la necesidad de mantener autonomía en medio de la disputa entre los sectores alineados con el intendente Lucas Ghi y el espacio referenciado en Martín Sabbatella.
Desde el massismo plantearon que su objetivo será “articular consensos” dentro del recinto, en un contexto atravesado por tensiones crecientes. Sin embargo, la movida también refleja el impacto político que generó la decisión del intendente de romper el bloque original, lo que desconfiguró el esquema tal como lo conocíamos.
Con este nuevo reordenamiento, el Concejo Deliberante queda con tres expresiones del peronismo: el bloque PJ-MDF alineado con Ghi; el sector de Nuevo Encuentro vinculado a Sabbatella; y ahora el Frente Renovador con identidad propia. Esta fragmentación implica la pérdida de cohesión que durante años le permitió al oficialismo sostener una mayoría operativa.
El quiebre también reconfigura el esquema de poder dentro del cuerpo legislativo y esta nueva etapa abre interrogantes sobre cómo se articularán las mayorías para avanzar con proyectos centrales, como el Presupuesto 2026.
En términos políticos, la decisión expone el nivel de desgaste dentro de la coalición gobernante y las dificultades para sostener una conducción unificada incluso después de la reciente interna partidaria, donde el sector del intendente logró imponerse.
El escenario local contrasta con lo que ocurre a nivel provincial, donde los distintos sectores del peronismo mantienen acuerdos de convivencia. En Morón, en cambio, la disputa escaló hasta provocar una ruptura total del esquema político que gobernaba el distrito desde 2019.
La fragmentación del oficialismo no solo complica la gestión legislativa, sino que también reconfigura el tablero político local. En ese contexto, espacios opositores como La Libertad Avanza continúan consolidando su presencia en el distrito, con un bloque encabezado por Pablo Tozzi y el armado territorial que coordina Ariel Diwan, alineados con el presidente Javier Milei.
Así, lo que comenzó como una interna partidaria terminó derivando en una ruptura institucional que deja al peronismo de Morón dividido, debilitado y obligado a reconstruir acuerdos en un escenario político mucho más incierto.